Intenté querer y no pude. No supe permitirte quererme como lo hacés (
Pasé mucho tiempo hablando de alguien como vos, sin que ninguno de los dos tuviese idea de absolutamente nada. Súbitamente apareciste, sin aviso y de repente. Me tomaste por sorpresa y de una sola vez me dejaste sin palabras. Viniste a volarme la cabeza y terminaste dándome ganas de correr. Con la misma velocidad con la que llegaste, te fuiste. Yo no quería que te fueras, pero tampoco tenía las ganas suficientes de agarrarte y evitar que ya no estés.
Me frustra saber que sos todo lo que quiero y que aún así no puedo quererte. Me frustra pensar en lo lindo que hubiese sido, porque tenía (tengo) la certeza de que iba a ser así, que iba a funcionar.
Nos faltó recorrer, nos faltó charlar, nos faltó saber disfrutar.