24 de diciembre de 2014

A veces no sé si seguir hablándote es una falta de respeto hacia mí misma o resignación, y a veces creo también que es por miedo y porque vivo llena de esperanzas con respecto a la mayoría de los aspectos de mi vida.
Desde que te conocí en adelante perdí muchos rasgos míos, peleé con mucha gente, peleé contra vos para que abrieras los ojos, peleé (y aún hoy, después de casi cuatro años, sigo peleando) contra tu indiferencia y cada una de tus injusticias. Me costó mucho re-inventarme y recuperar mi felicidad, porque una vez escuche a alguien decir “Me di cuenta de que lo único que se interponía entre ser una mujer fuerte o una víctima, era yo”. Y yo era eso, una víctima de años de críticas de todos, pero más que nada de mí misma.
Si bien podemos decir que fuiste una de las pocas personas que se quedó porque supo entenderlo, no puedo darme el lujo de decir que me ayudaste. Porque lo único que haces cuando en serio necesito ayuda es darme la espalda (sólo a mí, claro), sos uno de tantos que disfruta de no tener que escuchar más mis mambos, porque simplemente ya no están, y eso es sólo gracias a que alguien más me ayudó a encontrar el camino para curarme.
Tantos años peleando tanto por una amistad me desgastan cada año un poco más, ya no tengo más ganas o interés en seguir haciéndolo. No son tan sacrificadas las amistades, no se mendiga el amor, y los valores muchísimo menos. Me terminé volviendo inmune a cada una de tus disculpas, a tus palabras, y terminé armando una especie de patrón de tanto que las malgastaste. Ya ni siquiera puedo decir que me dolés, porque no me sale sentir nada.
Mi foto
Buenos Aires, Argentina
22, pisciana. Traductora en camino, proyecto de cantante. "I'll wreck myself and begin anew."

Viewers.