Es incómodo no poder armar salidas, porque sabes que termina mal o porque va a haber tensión entre todos. Cada uno tiene sus razones, sus quilombos derivados en la relación que tienen y todo, pero en algún punto, todos se llevaban entre sí. Duele, bastante en realidad. Sólo que, estoy tan acostumbrada que, ya se volvió cotidiano, normal, típico, costumbre.
Ahora, como se acerca mi cumpleaños, los seis fingen llevarse bien entre sí, por mí, para no arruinar mi día. Aunque va a ser hermoso tenerlos ahí conmigo, voy a vivir la tarde pensando "Disfrutá, porque no vas a volver a vivir esto, al menos no hasta el año que viene."
Qué se yo, no sé, es un poco triste. En fin, es un simple descargo, surgido de un ataque melancólico sin sentido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario