"Estoy harta de que me prometan lo que no van a cambiar".
27 de febrero de 2013
24 de febrero de 2013
2 años, 24 meses, 730 días.
![]() |
| ¡Nuestra primera foto! Jajajaja. |
Voy a seguir sorprendiéndome/admirándonos, por cada año que alcancemos. Porque, si bien no es tanto, tuvimos la buena (o mala) suerte de vivir muchísimo en ese poco tiempo.
Aún así, acá estamos. Seguimos de pie, seguimos levantándonos después de las miles de caídas que tuvimos a lo largo de todo este camino (y espero que sigamos levantándonos en lo que nos queda por caminar).
Estamos llenos de proyectos, recuerdos, canciones y momentos tanto tristes como alegres, y te digo:
¡Gracias! ¡Muchas gracias por seguir acá! ¡Gracias por todo lo que me enseñaste! (Aunque no supieses que estabas haciéndolo). Sos increíble, te admiro muchísimo y estoy completamente orgullosa de vos, de todo lo que sos y lo que aspiras a ser, pero por sobre todas las cosas, lo que más orgullo me da es saber que personas como vos son parte de mi vida, aunque no lo diga o demuestre hace bastante.
No me gustaría que algún día dejaras de sonreír ¿Sabes? Porque tenes una sonrisa contagiosa, que transmite alegría y sería una picardía que justo vos no la sientas.
También vamos a aprovechar para pedir perdón, ¿No? Es lo justo.
Perdón por todas esas veces que haya dicho algo que dolió, perdón si alguna vez te decepcioné, perdón si no te escuché o no supe compartir tus alegrías, perdón si no pude hacerte sentir mejor cuando lo necesitabas. Perdón por todo, en realidad.
"No quiero ser alguien que se va tan fácilmente, estoy acá para quedarme y hacer la diferencia que yo pueda hacer. Nuestras diferencias tienen mucho que enseñarnos sobre cómo usar las herramientas y regalos que tenemos. ¡Tenemos mucho en juego!
Y al final, aún eres mi amigo. Al menos sí intentamos que funcionara, no nos quebramos, no nos quemamos, tuvimos que aprender a ceder sin dejar que el mundo interviniera".
![]() |
| Felices dos años, corazón. |
23 de febrero de 2013
22 de febrero de 2013
Tengo
esta entrada pendiente hace bastante, y creo que, es hora de, finalmente,
terminarla.
Para
ustedes tres, no tengo otra cosa para decir que no sea “¡Gracias!”. Y es que
sí: ¡Gracias!
Miles
de angustias, gritos, penas y rencores, se fueron con sus canciones. O al
menos, me ayudaron a alivianar la enorme carga que sentía en mis hombros. Estuve
tan mal, que me pasó lo peor que le puede pasar a un ser humano: Me perdí a
mí misma.
En
cada una de esas veces en las que no sabía quién era, recurría a su música, a
aquella misma canción de siempre, donde Charles me relata lo perdido y lastimado
que está él también, y, donde al final me cuenta que se volvió a encontrar y lo
maravilloso que se siente.
¡Y
yo también me volví a encontrar! Lo hice en cada oportunidad. ¡Incluso me
ayudaron a reflexionar! Por gente como ustedes, sigo acá.
Usualmente,
cuando nos sentimos perdidos, solos, cuando no sabemos a dónde ir, todos nos
refugiamos en algo. Algunos
se refugian en sus amigos, en su Dios, en su familia, y hay otros que se
refugian en la música, cómo yo.
La
música se vuelve esa compañía que ando necesitando, se convierte en ese alguien
que ando buscando que me entienda, y lo hace. Cuando toco fondo, se vuelve mi
razón para pasar los días, además de mi futuro, claro.
Así
que, muchísimas gracias por hacerme sentir tan bien desde hace dos años, y
mucho más agradecida estoy porque hayan sido mi sostén.
19 de febrero de 2013
“Pienso que,
cuando todo termina, vuelve de a ratos ¿Sabes? Es como un caleidoscopio de recuerdos,
todo vuelve, pero él nunca.
Creo que una parte de mí supo, al segundo de verlo,
que esto pasaría. No fue por algo que dijo o hizo, fue por el sentimiento que
vino al verlo, y, lo loco es que no sé si alguna vez volveré a sentirme así…
pero tampoco sé si debería.
Sabía que su
mundo se movía demasiado rápido y que brillaba demasiado, pero pensé que,
quizá, él también ‘lo supo’ cuando me vio.
Supongo que
perdí el control. Pienso que lo peor de todo no fue perderlo a él, si no, a mí”.
16 de febrero de 2013
Little life lessons.
Complejos, resignación, cambios, aceptación.
Todos tenemos complejos con nosotros mismos, absolutamente todos. Hay quienes aceptan lo que son y cómo se ven, quienes se resignan dejando de intentar, quienes intentan cambiar lo que les disgusta y finalmente logran el gran esfuerzo que implica la auto-aceptación.
Por ejemplo, la foto de la izquierda: Intento aceptarla cada vez que la veo. Le busco la vuelta, intento hacer que a mis ojos se vea linda, porque.. algún día tengo que aceptarme, ¿no?
Cada quien maneja de forma diferente el hecho de tener poco autoestima (hablando, obviamente, de quienes lo tienen, ni hacía falta aclarar). Conocí personas que montan una coraza superficial de frialdad, mal humor. Algunas sonríen siempre e intentan llevarlo de la mejor forma posible y, otras, dejan que sus días sean regidos por el autoestima. A veces no quieren salir de la cama porque les avergüenza cómo se ven.
Pero, todo esto radica en que, la gente tiene un mal concepto de las palabras: Belleza, perfección y derivados.
Hoy por hoy, si a fulano no le gusta cómo se ve alguien (o algo), es feo, sólo porque no cuadra en sus gustos o los de alguien más. ¡Pero no es así!
La belleza es completamente subjetiva, igual que la perfección. Es cuestión de gustos, pensamientos, puntos de vista. Lo que a mí me parece hermoso, a otros no, pero no por eso significa que no lo sea (sin importar la cantidad de gente que difiera con mis gustos). ¡Imaginen que monótono y predecible sería todo si tuviésemos los mismos gustos!
Entonces, gracias a este concepto mal formado, lastiman. De ahí surge la inmensa cantidad de atrocidades que inventan. A algunos, les puede causar gracia, pueden pensar que el otro lo va a olvidar y que un día van a terminar riéndose juntos sobre el tema, pero.. no.
Palabras como aquellas, lastiman, marcan, dejan cicatrices que, si bien se superan en gran parte, es (muy) difícil conseguir que sanen por completo y por ende, se las lleva de por vida en la memoria. Es feo, ¿saben?
Hay personas que gracias a eso, intentan moldearse y perder su esencia, con tal de "encajar" (y nadie les da ningún tipo de garantía que diga que cuando cambien, les va a ir bien y no van a pedir más). Hay gente como yo, que todavía tiene grabadas a fuego cada una de esas palabras desde una edad muy temprana, donde lo que menos tenía que hacer, era sentirme menospreciada.
Por favor, a aquellos que desesperan por ser parte de un estereotipo tan superficial: no pierdan su esencia, no olviden quiénes son.
Todos tenemos complejos con nosotros mismos, absolutamente todos. Hay quienes aceptan lo que son y cómo se ven, quienes se resignan dejando de intentar, quienes intentan cambiar lo que les disgusta y finalmente logran el gran esfuerzo que implica la auto-aceptación.
Por ejemplo, la foto de la izquierda: Intento aceptarla cada vez que la veo. Le busco la vuelta, intento hacer que a mis ojos se vea linda, porque.. algún día tengo que aceptarme, ¿no?
Cada quien maneja de forma diferente el hecho de tener poco autoestima (hablando, obviamente, de quienes lo tienen, ni hacía falta aclarar). Conocí personas que montan una coraza superficial de frialdad, mal humor. Algunas sonríen siempre e intentan llevarlo de la mejor forma posible y, otras, dejan que sus días sean regidos por el autoestima. A veces no quieren salir de la cama porque les avergüenza cómo se ven.
Pero, todo esto radica en que, la gente tiene un mal concepto de las palabras: Belleza, perfección y derivados.
Hoy por hoy, si a fulano no le gusta cómo se ve alguien (o algo), es feo, sólo porque no cuadra en sus gustos o los de alguien más. ¡Pero no es así!
La belleza es completamente subjetiva, igual que la perfección. Es cuestión de gustos, pensamientos, puntos de vista. Lo que a mí me parece hermoso, a otros no, pero no por eso significa que no lo sea (sin importar la cantidad de gente que difiera con mis gustos). ¡Imaginen que monótono y predecible sería todo si tuviésemos los mismos gustos!
Entonces, gracias a este concepto mal formado, lastiman. De ahí surge la inmensa cantidad de atrocidades que inventan. A algunos, les puede causar gracia, pueden pensar que el otro lo va a olvidar y que un día van a terminar riéndose juntos sobre el tema, pero.. no.
Palabras como aquellas, lastiman, marcan, dejan cicatrices que, si bien se superan en gran parte, es (muy) difícil conseguir que sanen por completo y por ende, se las lleva de por vida en la memoria. Es feo, ¿saben?
Hay personas que gracias a eso, intentan moldearse y perder su esencia, con tal de "encajar" (y nadie les da ningún tipo de garantía que diga que cuando cambien, les va a ir bien y no van a pedir más). Hay gente como yo, que todavía tiene grabadas a fuego cada una de esas palabras desde una edad muy temprana, donde lo que menos tenía que hacer, era sentirme menospreciada.
Por favor, a aquellos que desesperan por ser parte de un estereotipo tan superficial: no pierdan su esencia, no olviden quiénes son.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
- Azul.
- Buenos Aires, Argentina
- 22, pisciana. Traductora en camino, proyecto de cantante. "I'll wreck myself and begin anew."
Viewers.
Time goes by.
-
►
2014
(37)
- ► septiembre (6)
-
▼
2013
(151)
- ► septiembre (11)
-
▼
febrero
(9)
- "Estoy harta de que me prometan lo que no van a c...
- ¿Seré quién quiero ser? ¿Alcanzaré mis verdaderos ...
- 2 años, 24 meses, 730 días.
- So, tell me what we're fighting for, 'cause we k...
- Siete meses.
- Tengo esta entrada pendiente hace bastante, y ...
- Those who are heartless,once cared too much.
- “Pienso que, cuando todo termina, vuelve de a ra...
- Little life lessons.
-
►
2012
(214)
- ► septiembre (9)


