- ¿Era el vigésimo tercer árbol o el quincuagésimo sexto? - Se preguntó, y decidió corroborar, sólo por si acaso. Mientras iba camino hacia el quincuagésimo sexto árbol, Amor llegó al vigésimo tercero donde Paciencia estaba notablemente ausente.
Amor esperó y esperó antes de decidir que quizá tenía un número de árbol incorrecto y que quizá era en otro árbol en dónde debían encontrarse.
Mientras tanto, Paciencia había llegado al quincuagésimo sexto árbol donde a Amor no se lo veía por ningún lado.
Ambos empezaron a vagar sin rumbo alguno alrededor de la huerta de aceitunas, casi a punto de encontrarse pero nunca lo lograban.
Finalmente, Paciencia, quien estaba perdida y resignada, se encontró a sí misma bajo el mismo árbol donde había comenzado. Se quedó ahí por apenas un minuto cuando tocaron su hombro. Era Amor.
- ¿Donde estás? - Le preguntó. - ¡Te busqué toda la vida!
- Deja de buscarme - Le contestó Amor. - Y yo te encontraré."
Lang Leav.
No hay comentarios:
Publicar un comentario