Es la segunda vez que me quedo con la impotencia, guardando mis ganas de querer. Siempre cinco para el peso, siempre abrazo nunca un beso. La primera vez se me apareció adelante mi flaco ideal, me abrió su corazón de par en par, me quiso de una forma tan genuina que se le notaba a leguas, me quiso cuando ni siquiera yo me quería a mí misma. ¿Y yo qué hice? Nada, porque por irónico que suene, no pude quererlo y no supe manejar mis modos con él. Me prioricé a mí en vez de querer ayudarlo a él, fui orgullosa, hice todo mal. Y aún al día de hoy me sigue recibiendo con una sonrisa cada vez que nos cruzamos, está lleno de amor para dar.
La segunda vez empezó este año, una por año, qué graciosa la vida. Está este pibe que no me atrae, pero tiene una forma de ser tan linda, tan protector, tan sencillo. Me cuida y me mima, me quiere mucho y bien, no deja que me caiga en la calle siquiera. Es tan confiable que pareciera que nos conocemos hace años (y sólo hablamos desde el verano), me pone toda verborrágica y se preocupa por mí y por cómo me siento. Me encanta, lo quiero muchísimo, no quiero lastimarlo ni que se aleje ni nada malo, pero al no sentirme atraída tengo que pararlo ya porque se va a ir todo de mis manos y no quiero que sufra. Estoy podrida de no poder querer cada vez que alguien me quiere a mí. Estoy llena de canciones, frases, fotos, momentos y lugares para compartir con alguien, me encantaría poder ir corriendo a decirle que sí, que intentemos algo pero no puedo. Por más que lo hiciera, ¿qué hacés con las emociones de la otra persona? ¿No es egoísta salir con alguien sólo para ver si podes sentir lo mismo? No tenes a dónde correr, y siendo honestos, nunca es suficiente la personalidad. Ojalá alcanzase. Soy incapaz de crear esperanzas e ilusiones de semejante magnitud, no puedo manejar semejante carga sin sentir aunque sea dos gramos de amor, no me atrevería nunca a hacerle mal. A él no. A nadie que me quiera así de bien.
Te quiero pero no puedo darte lo que esperás de mí, perdoname vos también. No es intencional.
Te quiero pero no puedo darte lo que esperás de mí, perdoname vos también. No es intencional.
No hay comentarios:
Publicar un comentario