Anorexia:
El término "anorexia" tiene su origen en la lengua griega y está formado por dos vocablos: a/an- negación y orégo- apetecer. Consiste en la disminución del apetito, lo que puede llevar a una disminución de la ingesta de alimentos.
La anorexia nerviosa consiste en la saciedad tras la ingesta de alimentos. Es un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y que lleva a un estado de inanición. Se diagnostica a través de la relación entre el análisis del comportamiento del sujeto frente a la comida y su peso y por la determinación de su índice de masa corporal.
Sus afectados suelen tener hambre con mucha frecuencia pero, sin embargo, rechazan la comida por temor a engordar y se ven a sí mismos como gordos. Esta enfermedad puede provocar graves problemas de salud e incluso la muerte.
Bulimia:
Es una palabra de origen latino que, a su vez, deriva del griego. Hace referencia a una persona con desmesuradas ganas de comer y que no puede satisfacer su apetito.
Una persona bulímica sufre de atracones compulsivos, seguidos de culpabilidad y sensación de pérdida del control. Estos episodios se alternan con ayunos o poca ingesta de alimentos.
Suelen ingerir dulces y alimentos con altas calorías, sintiendo vergüenza por su conducta e intentando ocultar los síntomas. Desarrollan conductas compensatorias inapropiadas para evitar ganar peso como la provocación del vómito. Después de vomitar, el enfermo deja de sentir malestar físico y pierden su miedo al aumento de peso, repitiendo todo el ciclo.
Los principales efectos (directos e indirectos) de la bulimia son:
- Aspiración. (paso del contenido gástrico al árbol bronquial)
- Rotura esofágica o gástrica.
- Arritmia cardíaca.
- Deshidratación.
- Alteraciones menstruales y amenorrea.
- Aumento en la frecuencia de caries dentales.
- Pérdida del cabello.
Hasta hace un rato, estaba leyendo una novela en internet sobre el paso de la obesidad a la anorexia y bulimia nerviosa.
Era una chica de 16 años, nunca había tenido novio, nunca había besado a nadie, nunca nadie que no fuese de su familia le había dicho que era bonita. Era obesa pero muy sociable, era conocida en más o menos la mitad de la escuela. No tenía una mala visión de sí misma, o mejor dicho, no le daba mucha importancia.
Un día, caminando con su mamá por la calle, ve salir de un club a un chico. Fue la primera vez que sintió algo así, era un mundo nuevo. Lógicamente, decidió empezar a entrenar en el club para verlo, satisfaciendo de paso el deseo de su mamá de que se ejercitara un poco.
Con el transcurso del tiempo, va conociendo más a Alex (el chico en cuestión) hasta que un día, él la invita al cine. Deciden arreglar bien los detalles cuando ella terminara de entrenar, pero Sofía se quebró el tobillo, quedando en reposo por dos semanas.
Mientras pasaban las dos semanas, Sofía ve pasar a Axel desde su balcón y lo llama, él voltea. Palabra va, palabra viene, él le dijo que le parecía bonita y que lo del cine seguía en pie, que lo iban a arreglar cuando ella volviera a entrenar.
Pasadas las dos semanas, ella vuelve. Ve a Axel abrazando por la cintura a quien aparentaba ser su novia pero ella se miente a sí misma, diciendo que es sólo una amiga. Entra al club y al cruzar a Axel, le comenta lo que vió y la charla fue así:
S: ¡Axel! Regresé.
A: Sí, ya lo noté. - su indiferencia era muy notable.
S: Hace un par de horas te ví con tu amiga, podríamos invitarla al cine, claro, si gustas.
A: No era mi amiga, era mi novia.- Respondió. - Y pues, lo de la salida al cine lo dejaremos para después. Lo que pasa es que yo ya quedé con ella, y .. nos vemos después.
S: ¡Axel! Es que pensé que, pues que .. tú me dijiste que .. bueno, que te parecía bonita y pues, yo pensé que ..
A: ¿Que me gustabas?.- Rió.
S: ¡Sí! ¿Es muy malo haberlo pensado?
A: Sofía, eres una chica muy linda, eso no te lo puedo negar. Pero, de cuerpo, te falta un poco. Sé que habrá un hombre que te sepa querer, lo siento, pero no soy yo. Tengo que irme.
Esas palabras, fueron un baldazo de agua fría.
El tiempo fue pasando y cada día aparecía alguien para recordarle su contextura física. Un día, después de haberse probado 4 vestidos de distintos talles para un concurso de baile, se encerró en el baño del colegio a llorar por su condición de obesa. Tiempo atrás, su amiga Roxana le había comentado sobre Ana, "la princesa de las modelos". Sembró cierta curiosidad en Sofía, hasta que el día del recital, ella no aguantó más y juró no volver a ser gorda; iniciándose en el camino de las princesas.
Poco a poco fue perdiendo a sus amistades y sólo hablaba sobre este nuevo mundo con Roxana, las dos tenían una obsesión con bajar de peso y Sofía no tenía idea del infierno en el que estaba entrando.
En uno de los pesajes mensuales de Sofía y Roxana, ésta última le dice que sus papás habían decidido cambiarla de colegio, que ya no la necesitaría más para seguir adelante.
Todo de a poco oscurecía, cuando súbitamente, a Sofía la llaman por teléfono, comunicándole la muerte de Roxana. Resultó ser que ella padecía anorexia y bulimia desde los 9 años y sus padres la habían llevado a un centro de rehabilitación. Entró a la cocina y tuvo un atracón. Fue a rastras al baño para vomitar, ocasionando una ruptura gástrica que generó una hemorragia interna, aumentando la presión sanguínea que derivó en un paro cardíaco. Esas habían sido las causas de su muerte; Ana y Mía la habían matado.
Sofía cargaba con una parte de culpa por la muerte de su amiga y al poco tiempo de su muerte, finalmente tocó fondo.
Después de negarse muchas veces, finalmente acepta su enfermedad y la ayuda de los médicos y su familia. Con suerte, en dos años se curaría y era consciente que había sido fácil meterse en donde estaba y que sería muy difícil salir, pero no era imposible, ella encontraría su propia cura.
(Cuando empezó todo este camino, uno de los principales objetivos era mostrarle a Axel lo que se había perdido y que le dijera la disculpa que ella merecía. Al volver al colegio, Axel vino a ofrecer sus disculpas y a invitarla nuevamente al cine, ya que había terminado con su novia. Sofía lo rechazó. Le dijo que lo quería lejos y le agradeció por haber abierto sus ojos aquella tarde en el club.)
A los 4 meses del tratamiento, los cambios eran apenas notorios. Sofía seguía en su pozo depresivo, era infeliz, no distinguía la luz del día con la oscuridad de las noches y empezó a cortarse. A los 9 meses, seguía igual de infeliz, se odiaba a sí misma y sufría dolores de cabeza, mareos, tenía un diente quebrado, se le caía el pelo y su temperatura corporal no era equilibrada. Una noche intentó suicidarse con pastillas, pero por suerte sólo consiguió doparse. - Ni la muerte me quiere.- pensó cuando se levantó .
Una noche, después de un año y medio, se sinceró con su mamá. Le dijo lo miserable que se sentía y sus no ganas de vivir. A partir de ese día, se propuso controlar a su enfermedad, en lugar de dejar que ésta la controlara.
Ahora, Sofía es una chica de 18 años, tiene un peso acorde a su altura, un cuerpo saludable y ya casi gana su batalla contra sus antiguas enfermedades. Conoció el verdadero amor, tuvo ese beso real y sincero que ella esperaba, de un chico que la quería tal como era sin importar su físico. Rechazó miles de chicos porque siempre se fijaban antes que nada en su cuerpo, y si algo aprendió del amor, es que puede mostrar su belleza con su forma de pensar y su interior en general, más que con un cuerpo bonito. Tiene una opinión muy positiva sobre la vida y recuerda ambas enfermedades como épocas oscuras, caracterizadas por un sufrimiento que no le desea a nadie.
Creo que todas deberíamos aprender un poco de todo esto. Yo inclusive, leyendo esto, me arrepentí de cada vez que dije que era gorda y me acordé de cada vez que me lo dijeron. No son lindos comentarios, la sociedad siempre fue superficial e hija de puta, siempre encontró una razón para discriminar sin importar la época. También hay chicas flaquísimas a las que critican diciéndoles "anoréxica, bulímica, mirá lo que sos" y como podemos apreciar gracias a esa novela, no son temas que se puedan usar despectivamente hacia una persona. "La mitad del mundo tiene algo que decir pero no puede, la otra mitad no tiene nada que decir pero no se calla", no hay frase más cierta que esa. Mientras hay gente que sufre todos los días, llevando una vida oscura por alguna de las 3 enfermedades sobre las que trata esta novela, hay gente utilizando estos términos para herir. Sí, sólo eso, herir y sentirse bien consigo mismos. En mi opinión, son una vergüenza, un asco de ser humano.
Bueno, tuve una especie de click con esta historia y quería plasmarlo en palabras. Dudo que lo lean todo, pero al menos hablé. Gracias .

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