Al principio, su plan funcionaba a la perfección. Se guardaba sus sonrisas, atesoraba las tardes y, siguiendo su estrategia al pie de la letra, todo iba a estar bien. Y, de hecho, lo estaba.
Cuando vino el frío del invierno, junto con el calor, desapareció el amor que ella sentía por él. Ella quiso retomar de nuevo esa vieja amistad que tenían, después de todo, había aceptado de forma sana que él no tenía los ojos con los que ella necesitaba que la contemplaran y estaba bien con eso, no se sentía mal.
Una noche, él por fin se enteró del amor que ella le había tenido y decidió, por fin, llevarla a volar con él. Pero, discretamente. La cosa era mendigar ese "Sí" de sus labios en secreto, y cuando apareciera alguien mejor, soltarla. (Pero era parte del juego volver a volar con ella cada vez que él estuviera sólo,
Para desgracia de nuestra chica, él ganó. Él ganó y sigue llevándole ventaja en el juego, ahora volvió a terminarlo. Mientras él juega otro juego, ella descansa y prepara su "No" para la próxima partida.
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