Respiré hondo en el espejo,
a él no le gustaba cuando usaba
tacones, pero a mí sí.
Cerré con llave y me puse los auriculares,
siempre dijo que no le gustaba esta canción,
pero a mí sí, a mí sí.
Entré esperando que llegaras tarde,
pero llegaste antes.
Y te quedaste y esperaste.
Caminé hacia vos, corriste mi silla y me
ayudaste.
Y no sabes lo lindo que es eso, pero yo sí.
Y tiras tu cabeza hacia atrás,
riendo como un niño pequeño.
Pienso que es extraño que pienses que
soy divertida, porque él nunca lo hizo.
Pasé los últimos ocho meses pensando que
todo lo que el amor hace es romper,
quemar y terminar.
Pero un miércoles, en un café, vi todo
empezar otra vez.
Dijiste que nunca habías conocido a
una chica que tuviese tantos discos de
James Taylor como vos, pero yo sí.
Nos contamos historias y no sabes por qué
resulto ser un poco tímida, pero yo sí.
Y tiras tu cabeza hacia atrás,
riendo como un niño pequeño.
Pienso que es extraño que pienses que
soy divertida, porque él nunca lo hizo.
Pasé los últimos ocho meses pensando que
todo lo que el amor hace es romper,
quemar y terminar.
Pero un miércoles, en un café, vi todo
empezar otra vez.
Caminamos a lo largo de la cuadra
hasta mi auto, casi lo hago subir, pero
empezaste a hablar de las películas que mira
tu familia cada Navidad.
Y yo no voy a hablar de eso porque,
por primera vez, lo que pasó,
pasó.
Porque tiras tu cabeza hacia atrás,
riendo como un niño pequeño.
Pienso que es extraño que pienses que
soy divertida, porque él nunca lo hizo.
Pasé los últimos ocho meses pensando que
todo lo que el amor hace es romper,
quemar y terminar.
Luego un miércoles, en un café, vi todo
empezar otra vez (x2).
No hay comentarios:
Publicar un comentario