12 de diciembre de 2011

Aprender, crecer, madurar, caer, levantarse y seguir.

¿Saben? Es increíble como un simple 'hola' al conocer a alguien, puede hacer que ese alguien cambie tu vida. Este año dije 'hola' a muchas personas y también tuve que decir metafóricamente 'adiós' a otro tanto más. Todas esas personas, me enseñaron cosas (ya sea consciente o inconscientemente, intencionalmente o no) que, a lo mejor no hubiese querido aprender, no ahora a los 14 años cuando tengo miles de años más por vivir.
Aprendí que, hoy en día, no podes confiar en casi nadie. Más de un 'amigo' me traicionó.
Aprendí que, por ciertas personas, dejo rencores y orgullos de lado (eso es bueno y malo).
Aprendí después de amar, que el olvido no existe, que él sigue presente y que lo seguí llorando con cada error que tenía aunque ya no lo amara.
Aprendí o mejor dicho, entendí, lo que es el miedo a amar. Me sigue pareciendo algo tonto, aunque yo ya no quiero amar; no por miedo, sino por cansancio. Fueron 10 meses llorando la primera vez + 5 meses de esta última = 15 meses de lágrimas por dos simples personas que ni siquiera dieron la misma vida que en su momento yo dí por ellos.
Aprendí que hay personas que ríen y están llenas de positividad y felicidad, después de haber pasado por oscuros momentos.
Aprendí  a pensar las cosas, tanto que tengo bastantes prohibiciones a veces. 
Aprendí que soy bastante estructurada, y odio la rutina aunque sea perfecta para alguien estructurado. Odio la rutina pero vivo atrapada en una, ¡lo que daría por cambiarla!. 
Aprendí a conocerme y estar orgullosa de mí, con mis defectos y todo. ¿Que soy chica y puedo cambiar? Sí, puedo cambiar y seguramente lo haga, pero eso no depende de mí, sino de las situaciones que viva a lo largo de mi vida. Si recae esa decisión sobre mí, no quiero cambiar. 
Aprendí que, a medida que fui creciendo, mis viejos fueron siéndome cada vez peores consejeros así que ya casi ni cuento las cosas. Y también aprendí, que a veces, ni siquiera ellos me conocen.
Aprendí a caer y levantarme, sola. Entendí que depende de mí ser feliz aunque sea por minúsculos momentos, no de los demás, de mí.
Aprendí que a veces, al juzgar rápidamente a alguien con sus acciones y querer creer que estamos en su cabeza y sabemos lo que piensan, podemos llegar a desarrollar una especie de ira contra esa persona. Pero, al hablar las cosas y encontrar el verdadero por qué de sus acciones, podemos dejar ciertas convicciones de lado y perdonar.
Aprendí que nada ni nadie es lo que parece y que hasta la persona más buena por fuera, puede ser la más hija de puta con otra sabiendo que no se le va a decir nada.
Aprendí que hay una parte de nosotros mismos que nunca vamos a revelar, ni yo ni ustedes. Siempre hay un secreto en lo más profundo de nosotros que no queremos develar.
Aprendí que ya no me importa tanto lo que digan, pero que sigo teniendo mis momentos cada tanto ..
Aprendí que para que no te importe lo que digan los demás, tenes que conocerte a vos mismo y así saber cuando te juzguen, que es cierto y que no. "La mitad de las personas tiene algo que decir pero no puede, la otra mitad no tiene nada que decir pero no se calla".
Aprendí que aunque haya tenido peleas fuertes con mi antiguo mejor amigo, aunque me haya dejado sola la última vez, siempre estuvo conmigo y me conoce como nadie al igual que yo a él. Y siempre se lo voy a agradecer. 
Aprendí que hay gente que aparenta ser fuerte y feliz, cuando está destrozada por dentro y es parcialmente infeliz.
Aprendí que hasta la persona más 'mala' o la persona más fría, todos en ambos casos, tienen un punto de sensibilidad por dentro. 
Aprendí que los iguales no funcionan y que los opuestos sí, sólo hay que encontrar el equilibrio y pasar todo lo que sea necesario para encontrarlo.
Aprendí que todo tiene que terminar, aunque a nadie le gusten los finales (ni siquiera a mí).
Aprendí que lo bueno dura poco y que lo malo mucho más, está en nosotros ponerle el punto final.
Me comparo conmigo misma hace dos años atrás o, siquiera 7 meses atrás y descubro que soy otra, completamente distinta. Cambiaron mis gustos, mis actitudes, algunas ideas y renové conceptos. "La gente dice que cambié mucho. Bueno, acá está la verdad: crecí. Paré de dejar que la gente siempre me presione, aprendí que no se puede ser feliz siempre, acepté la realidad".
Aprendí muchas cosas a la fuerza, tuve que aprender a la fuerza a no esperar nada de nadie para ahorrarme decepciones pero a veces cometo el error de esperar y bueno, saludo a las decepciones convertidas en lágrimas corriendo por mis mejillas. 
Todas estas cosas las aprendí en este año, y a pesar de todo, fue un año genial. Esto no debe ser ni la mitad de lo que me queda por aprender, lo sé. Y también sé que todavía me queda un largo camino que caminar, muchas decisiones que tomar y las respectivas consecuencias que sobrellevar. Da miedo, pero estoy dispuesta a seguir. 2012, te espero acá.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Mi foto
Buenos Aires, Argentina
22, pisciana. Traductora en camino, proyecto de cantante. "I'll wreck myself and begin anew."

Viewers.

Time goes by.