Fuiste la luz de mi vida
y mi musa preferida
pero todo se acabó.
Fuiste mi cruz de rosario,
mi suerte en el calendario,
la dueña de mi colchón.
Fuiste un tango puro y duro
escrito en un papel oscuro
que no quiero ni cantar.
Una guitarra sin cuerdas,
un collar falso de perlas
que nunca vieron el mar.
Fuiste un jardín de malvones,
un vinilo sin rayones,
una dama de verdad
que duró 15 minutos y
ahora me dejás el luto de no
querer verte más.
Fuiste una Lady Madonna,
fuiste un gol de Maradona,
fuiste la Mano de Dios.
¡Fuiste todo pero fuiste!
Yo no sé si me entendiste
que te estoy diciendo adiós.
Fuiste "el día que me quieras",
fuiste Gardel y Le Pera
y la Isla de Camarón.
Fuiste en Madrid, Hortaleza
y en Buenos Aires, Princesa,
reina de mi corazón.
Fuiste la luz de mi vida
y mi musa preferida
que ya no puede inspirar.
Ni un tango ni una ranchera,
ni un sólo verso siquiera,
sólo esta canción de adiós.
Fuiste la luz de mi vida
y mi musa preferida
que ya no puede inspirar.
Ni un tango ni una ranchera,
ni un sólo verso siquiera,
sólo esta canción de adiós.
Y este fue mi testamento
de un amor que, de contento,
no me dejó ni el sudor.
Sólo queda despedirme,
con voz ronca pero firme,
el mal trago ya pasó.
Medio vals, mitad ranchera,
le pongo el nombre que quieras,
"mi lomito Rock and Roll".
Acá, adelante de todos,
te estoy diciendo a mi modo,
te estoy diciendo a mi modo:
¡Buena suerte! Chau, adiós.
No hay comentarios:
Publicar un comentario